Nuestroamericanos: teoría política del Socialismo Bolivariano

Autor: Aníbal Márquez Muñoz
Fecha de publicación: 22/05/08

http://www.aporrea.org/ideologia/a57382.html

A Chávez, Evo y UNASUR

Combate revolucionario por la libertad y la justicia social, ejercicio irreductible de la soberanía y reafirmación del espíritu solidario, caracterizan el accionar histórico del pueblo venezolano en el ámbito geopolítico de las naciones libres. En dicho espíritu se inscribe el desempeño intelectual, político y militar del General Francisco de Miranda, Precursor de la Independencia Americana, y forjador -junto a otros descollantes líderes de Nuestra América- de la visión unificadora de los pueblos del Sur.

El pensamiento humanista, la avanzada formación militar, y la trascendente visión geopolítica de Miranda –resultante de su conocimiento concreto de influyentes culturas y extensas geografías continentales, y de su trato directo con relevantes líderes políticos de un efervescente siglo XIX– le llevan a reivindicar Nuestra América como unidad histórica, cultural, política y territorial de proyección estratégica planetaria, cuya entidad espiritual independiente y, privilegiada ubicación entre dos grandes océanos, sustenta el derecho de su pueblo a la soberanía, la felicidad social, y la autodeterminación Grannacional.

Ilustra el sentido de pertenencia de Miranda respecto al protagonismo histórico del Nuevo Mundo, la anotación que hace en su Diario de Viajes, en Kiev febrero de 1787, respecto a conversa suya con la Emperatriz Catalina de Rusia: “Me preguntó su Majestad varias cosas durante el juego, acerca de nuestra América, de los jesuitas, de las lenguas, de los naturales del país, y me dijo cómo la Corte de Madrid le había negado estas noticias –diciendo que era el secreto de Estado– para formar un diccionario que quería publicar de todas las lenguas conocidas”.

La histórica noción de Nuestra América como geografía humana, cultural y política que nos identifica, también la reivindica el pensamiento revolucionario del General Simón Bolívar, el Libertador. Su histórica sentencia “Para nosotros la Patria es América” revela la visión estratégica con la que lidera la guerra anticolonial y de independencia de nuestros pueblos contra el bárbaro Imperio Español. Dicha concepción geopolítica de Patria Grande sustenta la convocatoria que Bolívar realiza -en 1824, después de la histórica victoria del Ejército Libertador contra el Ejército Expedicionario Español de Tierra Firme, en la Batalla de Ayacucho- a un Congreso de Plenipotenciarios en el Istmo de Panamá, para constituir la Unión Anfictiónica y Liga de Defensa que resguardara los recién creados Estados Naciones americanos, de las amenazas a su seguridad surgidas de políticas expansionistas y anexionistas desplegadas por el -entonces incipiente- imperialismo estadounidense. Tal previsión fundamenta la expresa línea política del Libertador de no invitar a representantes de Estados Unidos al importante Congreso de nuestros pueblos. El incumplimiento de dicha orientación por el general neogranadino Francisco de Paula Santander en función de subalternos negociados y solapados vínculos con intereses mercantilistas estadounidenses, devino -como sabemos- en la desnaturalización de aquella histórica iniciativa bolivariana por la Unión de nuestros pueblos.

Otro colosal aporte al espíritu y noción histórica de Nuestra América -probablemente el más puntual- es el legado por el líder de la Independencia de Cuba y Apóstol de Nuestra América José Martí. Su determinante contribución político ideológica a la identidad radical de “nuestra América mestiza”, la condensa en trascendental artículo publicado originalmente en “La Revista Ilustrada de Nueva York” el 10 de enero de 1891, con el preciso titulo de: Nuestra América.

A propósito de la Batalla de Las Ideas que hoy libran nuestros pueblos, conviene citar conceptos de Martí en el artículo que escribiera -según sus palabras- cuando vivió en las entrañas del monstruo: “Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra” (…) “Una idea enérgica, flameada a tiempo ante el mundo, para, como la bandera mística del juicio final, a un escuadrón de acorazados” (…) “Las levitas son todavía de Francia, pero el pensamiento empieza a ser de América. Los jóvenes de América se ponen la camisa al codo, hunden las manos en la masa, y levantan con la levadura del sudor. Entienden que se imita demasiado, y que la salvación está en crear. Crear es la palabra de pase de esta generación” (…) “…el deber urgente de nuestra América es enseñarse como es, una en alma e intento, vencedora veloz de un pasado sofocante, manchada sólo con sangre de abono que arranca a las manos la pelea con las ruinas, y la de las venas que nos dejaron picadas nuestros dueños. El desdén del vecino formidable, que no la conoce, es el peligro mayor de nuestra América”.

Otros apelativos a la identidad cultural y ámbito geohistórico de nuestro conglomerado humano han despuntado a través del tiempo. Algunos de ellos -de carácter rebuscado e infeliz- se nos pretendió imponer. Tal el caso de “Pan americano”. El término comenzó a ser propalado por intereses estadounidenses con el propósito de diluir el carácter revolucionario de la convocatoria bolivariana que expresamente les excluía de la Anfictionía de nuestros pueblos en Panamá. Desde 1826 -cuando finalmente se concreta un Congreso de Panamá disminuido y entorpecido por la incompatible participación de agentes norteamericanos- el llamado “panamericanismo” constituye suerte de “Caballo de Troya” que, facilita a Estados Unidos de América, desplegar en nuestra región pretensiones anexionistas sobre lo que -ilusamente- califica de “su patio trasero”. Precisamente a partir de tal ardid ideológico, arman nuevos -y también disminuidos- escenarios de llamada participación Hemisférica, desde los que intentan legitimar sórdidas políticas de intervención y vasallaje regional. Son los casos -entre otros- del llamado Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca TIAR, la conceptuada Cumbre de las Américas, y la denominada Organización de Estados Americanos (OEA) que -como se conoce- vociferan su estigma imperialista cuando de verdaderos e inalienables derechos de nuestros pueblos se trata.

El de “Latinoamericano” constituye el más difundido vocablo con que se nos nombra. La construcción gramática apela al origen latino del idioma mediante el cual -finalmente- hoy se comunica la mayoría de los pueblos de Nuestra América. Junto al extendido uso, y la aparente connotación vanguardista del título, desliza una maltrecha ideología colonial que aun percibe nuestro Nuevo Mundo e inédita cultura, como extensión suya.

Voces afines como Latinoamérica, Latinoamericano caribeño, Centroamericano, y Suramericano, aluden también nuestra dimensión histórica, geopolítica y cultural. Expresiones peyorativas, más exactamente, temerosos motes como “sudaca”, se esgrimen en inclementes metrópolis europocéntricas con intención de estigmatizar -con prácticas propias del medioevo- a dignos hombres y mujeres, alfareros y alfareras del Alba de Nuestra América.

En nuestra óptica, rótulos improvisados ó títulos hoy extensamente asignados a nuestra dimensión geohumana –todos surgidos al calor de siglos de colonialismo y dependencia política- se revelan triviales para aludir la condición endógena e identidad radical que nos signa como pueblo de esta región del Planeta, donde a decir de Bolívar en su Juramento de Monte Sacro, “habrá de verificarse el despeje de la misteriosa incógnita del hombre en Libertad”.

En este Cambio de Época -cuando los esfuerzos de los pueblos del mundo se orientan a salvar nuestro Planeta, y superar el riesgo de extinción de la especie humana inherente a la barbarie imperialista- el aporte creador del pueblo de Nuestra América resulta fundamental. Como reza el sabio Samuel Robinson, estamos obligados a inventar y reinventarnos, para no errar. En la referida óptica –como aporte a la forja del Socialismo Bolivariano, y a la Batalla de las Ideas que acometen los pueblos del Sur- reivindicamos y promovemos un escenario histórico real en que el pueblo de Nuestra América ejerce el “libre albedrío” de refúndarnos, y definitivamente nombrarnos.

Insertos en ese espíritu de refundación social aseveramos que -siendo Nuestra América la concepción geohistórica, y el nombre que los precursores proclamaran para nuestra Gran Nación- el título que medularmente define nuestra condición de pueblo originario de esta real maravillosa y fecunda América mestiza, es el de Nuestromericanos.

Pdte. Fundación Congreso de Angostura

Vidéos – Conférence (CELAC, Grève étudiante, Occupons Montréal)

Intervention de Eva Yelina SIlva, Consule de Cuba à Montréal, sur la CELAC

 

 

 

Intervention de James Cockcroft sur la CELAC, le rôle du Québec dans l’unité naissante des mouvements des Amériques. En anglais.

 

 

 

Intervention de James Cockcroft sur la CELAC, le rôle du Québec dans l’unité naissante des mouvements des Amériques. Traduction française.

 

 

 

Intervention de Raymond Bégin, étudiante en science-politique, sur la lutte étudiante au Québec. Première partie. Intervention disponible également en PDF  Conférence du 27 mars 2012 – Lutte Étudiante

 

 

 

Intervention de Raymond Bégin, étudiante en science-politique, sur les luttes étudiantes. Deuxième partie.

 

 

 

En solidaridad con los estudiantes del Québec

Los miembros del Colectivo de los Movimientos Sociales, Amigos de la CELAC [Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños] y el ALBA-TCP [Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos], Montreal, en su lucha por un mundo de paz basado en la justicia social, apoyan a los estudiantes de todos los niveles de educación que se levantan para oponerse a la degradación y a la privatización gradual de los programas sociales por parte del Gobierno de Quebec que, en la actualidad, ataca el sistema educativo.

A nivel mundial, la lucha de los estudiantes de Quebec es parte de la resistencia de los pueblos que se oponen al neoliberalismo agresivo, ligado al capitalismo salvaje que niega a las comunidades derechos fundamentales reconocidos internacionalmente. Al reclamar el derecho a la educación para todos, nuestro objetivo es el bienestar de todos los miembros de la sociedad. Una población educada tiene las herramientas para mejorar sus condiciones de vida y contribuir al desarrollo social, político y económico del país.

Estamos convencidos que el acceso gratuito a los estudios es posible. Ésta es una opción política que algunos países no han dudado en escoger. Es el caso en Cuba y Venezuela.

Nos oponemos firmemente a los aumentos en las tasas de matrícula que forman parte de la política del Gobierno de Quebec para reducir los costos en los programas sociales relacionados con el bienestar de todos los ciudadanos.

Por lo tanto, los recortes masivos impuestos por el Gobierno de Quebec ilustra las fallas estructurales del modelo neoliberal vinculado al capitalismo, en crisis en el mundo.

En el contexto actual, consideramos oportuno una solución a largo plazo al problema del acceso a la educación.

Debemos preguntarnos qué modelo de sociedad queremos para reemplazar a las medidas neoliberales privilegiadas por el Gobierno de Quebec, quien niega los derechos fundamentales de acceso de todos a los servicios de educación y de salud.

Collectif de mouvements sociaux, amis de   l’ALBA-TCP

collectifquebecoiscelac@gmail.com

A propósito de la exclusión de Cuba en la Cumbre de las Américas

CUBA Y LA AUTODETERMINACION DE LOS PUEBLOS DE LATINOAMERICA

 version française 

Nuestro Colectivo de movimientos sociales de Quebec amigos de la CELAC y del ALBA – TCP en Montreal, Quebec, Canadá, expresa su  solidaridad con el pueblo cubano y apoya  a quienes en el mundo luchan y resisten con dignidad a las pretensiones hegemónicas del imperio más terrorista y agresivo que se conozca en la historia de la humanidad. Unimos nuestra voz para exigir  la liberación inmediata de los  Cinco Héroes Cubanos prisioneros injustamente en EEUU, quienes fueron sentenciados por muchos años en un proceso injusto condenado por Amnistía Internacional y otras organizaciones de derechos humanos.

La historia de resistencia, dignidad y la autodeterminación del pueblo cubano, frente a las agresiones del imperio ha batido todos los records. Cuando en la década  de los 90 tras el colapso de la ex Unión Soviética, quienes quisieron ver arrodillada la dignidad del pueblo de Cuba, han tenido que recular en sus nefastos cálculos de sometimiento.

Cuba nos ha demostrado que ser dignos e independientes es posible, que construir nuestro propio destino es el camino, como nuestros padres fundadores lo afirmaban que sólo había democracia si ésta era el producto de la unidad de nuestros pueblos, que sólo así seríamos invencibles.

A pesar del bloqueo criminal impuesto por  el imperio por más de 50 años,  Cuba es uno de los pocos países del mundo donde en estos tiempos de crisis del sistema imperante, la salud y la educación son gratuitos, donde los derechos fundamentales del ser humano dejaron de ser una mera enunciación en un pedazo de papel, para  convertirse en un compromiso real, donde la verdadera democracia que afecta al hombre común se ejerce  en las decisiones más complejas, donde el ser humano es el centro a tener en cuenta en la toma de cualquier decisión. Es ésto lo que molesta a quienes han tenido como doctrina el avasallamiento a los pueblos del mundo.

Cuba es un ejemplo incomodo en las narices del imperio, por eso desde el nacimiento de la Revolución Cubana los ataques de todo tipo no han cesado. La intención de aislarla para que su ejemplo no se reproduzca en  otros pueblos ha sido la doctrina de los Estados Unidos.

La diferencia es que hoy el mundo está cambiando, los pueblos de nuestra América han aprendido la lección de construir igual que Cuba su propio destino, que hoy hay democracia de otro tipo, donde los protagonistas son los mismos pueblos y que no se le teme a ningún imperio por más poderoso y agresivo que éste sea.

Cuba ha demostrado que la autodeterminación de los pueblos de América Latina y el Caribe, es la mejor forma de resistir a las nuevas intenciones neocolonialistas del imperio, que sólo es posible avanzar hacia a un mundo mejor en el respeto del derecho internacional.

Colectivo de movimientos sociales de Quebec amigos de la CELAC y del ALBA – TCP

Montreal,  marzo 20 del 2012

Impulsan encuentro continental de movimientos sociales con la CELAC: otra América es posible

Autor: Colectivo de Movimientos Sociales de Quebec amigos de la CELAC y ALBA-TCP* 
Fecha de publicación: 09/12/11

http://www.aporrea.org/actualidad/n194559.html

8 de diciembre de 2011.- En el contexto de su reciente visita a Venezuela para participar en el VI Foro Internacional de Filosofía Venezuela 2011, el Dr. James Cockcroft –en calidad de vocero delColectivo de Movimientos Sociales de Quebec amigos de la CELAC y ALBA-TCP y representación de otras organizaciones sociales del Norte de América- consignó ante el VI Foro Internacional de Filosofía, Venezuela 2011, reunido en Maracaibo, un importante documento de saludo y apoyo a la CELAC.  

En el referido documento se reivindica que el nuevo organismo intergubernamental excluye acertadamente a los gobiernos de EEUU y Canadá, más no así a los pueblos y Movimientos Sociales del Norte de América, por lo que señala la importancia de profundizar la unión y amistad entre los pueblos de las referidas naciones y la CELAC. 

El documento de Movimientos Sociales de Quebec, Canadá y EUU, termina formalizando la propuesta de realizar para el año 2012, un Encuentro de Movimientos Sociales del Continente en apoyo a la CELAC, en sintonía con los acuerdos de la Jornada Quebec 2001 diez años Después: Revoluciones Antineoliberales en las Américas, efectuada en agosto 2011, en St-Alphonse de Rodríguez, Lanaudiere, Quebec, Canadá. (Verhttps://quebec10ansapres.wordpress.com/2011/08/28/pronunciamiento-de-apoyo-a-la-comunidad-de-estados-latinoamericanos-y-caribenos-celac/ ) 

Entre importantes conceptos el documento consignado en el importante VI Foro Internacional de Filosofía señala:  

Compartimos la opinión del comandante Fidel Castro y otros líderes contemporáneos de nuestros pueblos en cuanto a que el nacimiento de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños CELAC, en diciembre de 2011, en Caracas, constituye el suceso geopolítico más importante en los últimos casi doscientos años de historia en el continente americano.  

El surgimiento de la CELAC conforma un histórico triunfo de los pueblos y Movimientos Sociales de Nuestra América, en tanto representa un salto cualitativo en las luchas por la autodeterminación y union geopolítica del territorio que el joven Simón Bolívar, en el Juramento del Monte Sacro, identificó como “el Nuevo Mundo en que habrá de producirse el despeje de la misteriosa incógnita del hombre en Libertad”. 

El emerger de este nuevo Polo de Poder continental y mundial, materializa el legendario proyecto de union geopolítica de los pueblos de Nuestra América por el que no solo soñaron, sino por el cual combatieron revolucionarios como Francisco de Miranda, Simón Bolívar, San Martín, Antonio José de Sucre, Manuela Sáenz, José Martí, Zapata, Sandino, Ernesto Guevara, entre muchos otros lideres de varias generaciones de latinoamericanos y caribeños. 

La oportuna convocatoria y constitución de la CELAC –sin EEUU y Canadá- apunta a la visión geopolítica de la Patria Grande propulsada por El Libertador Simón Bolívar desde su convocatoria al Congreso Anfictiónico de Panamá en 1824, y se inscribe en los lineamientos del Proyecto Nacional Simón Bolívar que orienta a la Revolución Bolivariana.  

La nueva CELAC corona un proceso de victorias de rango continental alcanzadas por los pueblos de Nuestra América durante la primera década del siglo XXI, y que inició a partir de la voz de repudio que –junto al llamado a lucha contra el ALCA lanzado por los Movimientos Sociales del Continente en Quebec 2001- levantó el Presidente Hugo Chávez Frías contra los planes anexionistas adelantados por el imperialismo estadounidense mediante pretendida imposición masiva de políticas de comercio neoliberal desde las llamadas Cumbres Presidenciales de las Américas.  

El fortalecimiento de los Movimientos Sociales y surgimiento de gobiernos progresistas al Sur del Rio Grande; el ejercicio de la amistad y solidaridad entre los pueblos como referente de Unión geopolítica promovida a partir del ALBA-TCP; la derrota del ALCA en Mar del Plata 2005; el nacimiento de UNASUR y consolidación de MERCOSUR, la creación del SUCRE para intercambios comerciales fundados en la complementariedad para compensar asimetrías económicas entre naciones del Sur; el fortalecimiento del comercio justo entre los pueblos y entre los gobiernos; la extensión de las Misiones Sociales en el ámbito continental y ahora, el nacimiento de la CELAC, confirman el postulado de los Movimientos Sociales del Continente de que Otra América es Posible y necesaria. 

La activación de nuevos liderazgos humanistas y revolucionarios en la conducción política y social de nuestros pueblos -dinámica dentro de la cual se inscribe el Gran Polo Patriótico de Venezuela-, junto a la necesaria profundización de la cultura de la unidad Latinoamericana y Caribeña en el seno de la sociedad venezolana y latinoamericana, recomiendan el impulso de una iniciativa mediante la cual los Movimientos Sociales de Venezuela y el Continente -incluido EEUU y Canadá- visibilicen su aprobación, apoyo y participación militante en los objetivos estratégicos de unión y Paz proclamados por la nueva Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños – CELAC. 

Proponemos a tal efecto realizar en el año 2012 una jornada denominada:Movimientos Sociales del Continente con la CELAC: Otra América es posible y necesaria. 

Objetivos:  

– Visibilizar ante el mundo la positiva opinión que Movimientos Sociales de Venezuela y las Américas tienen en torno al nacimiento de la CELAC, especialmente en momentos en que pueblos y Movimientos Sociales de todo el planeta manifiestan indignación y activo rechazo a las políticas imperiales de corte neoliberal y colonialista.

 Contribuir a la forja, profundización y ejercicio cotidiano de la Cultura de la Unidad Latinoamericana y Caribeña como vigente paradigma de afinidad y acción conjunta de los pueblos de Nuestra América 

Dinámica: Mesas de Trabajo y emisión de acuerdos. / Desfile cultural representativo de pueblos y comunidades nuestroamericanas residentes en Venezuela como expresión de celebración del nacimiento de la CELAC.  

Propuesta presentada por:

*Colectivo de Movimientos Sociales de Quebec Amigos de la CELAC y ALBA-TCP

  (Canadá); Fundación Grupo Madera (Venezuela); Fundación Congreso de Angostura

  (Venezuela